PSICÓLOGOS

Las funciones principales del psicólogo son analizar problemas, evaluar la conducta, escuchar, explicar, informar, proporcionar recursos y estrategias, motivar para el cambio, proporcionar pautas y acompañar durante el cambio.

En Alivia, disponemos de Profesionales en Psicología, quienes trabajan a nivel familiar, grupal e individual.

Estas son algunas de las funciones que tienen los psicologos a modo general.


1- Analiza los problemas

Lo primero que realiza cualquier psicoterapeuta radica en analizar los problemas que atañen a la vida de la persona.

La mayoría de individuos acuden a consulta por un motivo concreto y para solucionar un problema específico. Los problemas se entienden desde un punto de vista multidisciplinar, es decir, pueden atender tanto a aspectos relacionales, sociales, personales o laborales.

De este modo, un paciente puede acudir tanto por padecer sintonas ansiosos, por presentar una situación laboral estresante que no puede manjar o por tener distintos problemas relacionales con su pareja, familiares o amigos.

De hecho, lo más habitual es que las personas presentemos distintos problemas de forma conjunta, por lo que una situación laboral especialmente estresante puede ir acompañada de síntomas de ansiedad y malestar, y problemas en el ámbito familiar.

Sea cual sea el motivo principal de la consulta psicológica, el primer paso que realiza cualquier terapeuta se basa en analizar, evaluar y comprender el problema en cuestión.

Un psicólogo no puede realizar su trabajo si previamente los problemas no han estado bien delimitados y bien comprendidos, del mismo modo que una persona no puede solucionar sus problemáticas sin antes analizarlas e interpretarlas.

Así pues, el psicólogo se pone en la piel del paciente y empieza a trabajar de forma conjunta con él para analizar adecuadamente cuáles serán los temas a tratar durante las sesiones.


2- Evalúa la conducta

El aspecto principal que caracteriza un psicólogo es que este es experto en la conducta y el comportamiento humano. De este modo, la clave principal que tienen los terapeutas para ayudar a sus pacientes radica en evaluar y identificar sus patrones principales de conducta.

Al evaluar el comportamiento del individuo, el psicólogo adquiere mayor información sobre los “por qué” de sus problemas y puede empezar a clarificar cuáles serán las intervenciones que pueden resultar útiles.

La psicología se basa en estudiar aspectos como el pensamiento, la conducta, las emociones o las actitudes de los seres humanos.

Las personas poseemos una serie de características en estos componentes y las aceptamos de forma automática sin prestar mucha atención en sus cualidades y en la posibilidad de modificarlas.

Cuando se acude al psicólogo, este realiza una amplia evaluación sobre estos aspectos, motivo por el cual a menudo los terapeutas hacen múltiples preguntas o administran cuestionarios y pruebas.

La información recogida permitirá delimitar los puntos principales en los que trabajar con el paciente y las modificaciones que pueden resultar relevantes para conseguir mejorías en su estado psicológico.


3- Detecta y acepta la forma de ser

Otro aspecto central del trabajo de los psicólogos consiste en detectar la personalidad y la forma de ser de los pacientes. Este hecho puede resultar invasivo o incomodo visto desde fuera, pero pocas veces lo es para los individuos que acuden al psicólogo.

El terapeuta deja muy claro ya desde el inicio de las sesiones que para ayudar tiene que conocer. Los conocimientos sobre la conducta y el funcionamiento humano no sirven de nada si no se aplican en un caso particular.

De este modo, si el psicólogo no sabe de forma específica cuales son las principales características de su paciente, difícilmente podrá ayudarle en nada.

Por este motivo, a menudo los terapeutas administran test sobre personalidad y hacen preguntas sobre la vida pasada, las relaciones y las experiencias que ha vivido el paciente.


4- Escucha de forma empática

Para conseguir todo lo anterior, los psicólogos escuchan a sus pacientes de forma empática.
Esto quiere decir que muestran empatía por cada relato que expresa el paciente sobre sus problemas o vivencias personales.

Dicho de otra forma, el terapeuta intenta ponerse en el lugar del paciente cuando este explica sus distintos problemas y experiencias. 

Y no sólo intenta ponerse en su lugar atendiendo a lo que dice, sino teniendo en cuenta todos los conocimientos que ya posee sobre la personalidad y la forma de ser el paciente.

De este modo, aunque un terapeuta puede tener ideas o pensamientos contrarios a los que expresa el individuo, consigue ponerse en su lugar al atender cómo es la persona que vive las cosas como las vive. 

El psicólogo pues, es capaz de entender y experimentar las cosas que vive el paciente, sus pensamientos, ideas, emociones y actos que realiza, por lo que acaba comprendiendo de la forma más detallada posible cuales son las necesidades que presenta cada persona.


5- Explica las cosas que ve

Ante la idea de que los psicólogos poseen capacidades mágicas, pueden saber lo que piensa la otra persona o leerle la mente, la realidad de las funciones de los terapeutas se muestran totalmente opuestas.

El psicólogo no evalúa, examina ni pregunta nada por simple curiosidad o por querer saber más del paciente sin ningún tipo de motivación.

De hecho, hay que tener en cuenta que durante las sesiones los terapeutas están trabajando por lo que todos lo que se evalúa tiene un motivo específico: ayudar al paciente.

Además, una vez el terapeuta tiene suficiente información como para atreverse a hacer cábalas y diagnósticos sobre los problemas y el funcionamiento psicológico del paciente, lo expone y lo explica detalladamente.

Este hecho hace que las ideas de inseguridad o desconfianza desaparezcan por completo, ya que el paciente vive de primera mano cómo todas las acciones llevadas a cabo por el terapeuta van encaminadas a encontrar soluciones y brindar ayuda.

Además, las explicaciones que aporta el psicólogo pueden ser de mucha utilidad para que el paciente empiece a comprender las cosas que le están sucediendo.

Popularmente se sustenta que nadie te podrá conocer mejor que tú mismo, y esta afirmación puede considerarse, por lo general, como cierta.

Sin embargo, en momentos difíciles las personas podemos tener problemas para entender el por qué de muchas cosas, ¿por qué estoy tan ansioso? ¿por qué no me puedo alegrar por nada?

Ante estas situaciones, los psicólogos, a través de una visión objetiva y respaldada por los avances de la ciencia del comportamiento, pueden brindar información extra que permite a las personas entender mejor qué les pasa y qué se puede hacer para modificar la situación problemática.


6- Informa sobre aspectos psicológicos

Otra función importante que realizan los psicólogos reside en brindar información sobre aspectos psicológicos y, en algunos casos, sobre psicopatologías.

Cuando una persona padece una enfermedad mental, a menudo no posee todos los conocimientos necesarios para entender de forma óptima qué es lo que le ocurre, por qué sucede y qué acciones se pueden realizar para intervenir.

Por estos motivos, prácticamente todas las sesiones de psicoterapia empiezan con una fase educativa, en la que el terapeuta explica de forma detallada las características de la alteración que está padeciendo.

A diferencia del punto anterior, en este caso la explicación se realiza a modo general, para que el paciente adquiera mayor conciencia de cómo funcionan los componentes psicológicos y desarrollen una visión más aproximada sobre el problema que le ayudará a entender la intervenciones posteriores.


7- Proporciona recursos y estrategias

El objetivo de los seis puntos anteriores consiste en recoger información, adquirir conocimiento, establecer un clima de confianza y preparar al paciente con el objetivo de encontrar los recursos y las estrategias que permitirán la recuperación psicológica o la mejora del bienestar mental.

Así pues, una vez el terapeuta comprende el funcionamiento del paciente, empieza a indagar qué intervenciones le irán bien.

Los tratamientos son muchos y muy diversos, y el terapeuta tampoco tiene la certeza de que una intervención específica vaya a funcionar.

Los psicólogos no son magos que saben qué es lo que funciona en cada caso, pero sí que poseen conocimientos sobre la conducta humana que le permiten acercarse a las estrategias más beneficiosas.


8- Motiva para el cambio

El psicólogo brinda estrategias y recursos que resultarán útiles para el paciente, pero el cambio no lo realizará el terapeuta, sino que lo realizará el propio paciente.

De este modo, a medida que se ponen en práctica las estrategias escogidas por el psicólogo, este motivará constantemente al paciente para que cumpla objetivos.

El terapeuta traza un plan para la recuperación, pero requiere que el paciente le siga para que este se recupere.


9- Proporciona pautas

De forma paralela, el psicólogo proporciona pautas al paciente que le sirvan para mantener y continuar con el proceso de cambio.

Las pautas que brinda un terapeuta no son consejos. Es decir, el psicólogo no aconseja ya que el mero hecho de aconsejar constituye un acto subjetivo.

De este modo, los psicólogos mandan pautas respaldadas por la ciencia pero nunca deciden por el paciente.

Pueden guiarle hacia un camino pero no a través de consejos, sino a través de técnicas que permiten al paciente realizar un buen análisis de las situaciones y decidir de la forma más correcta posible.


10- Acompaña durante el cambio

Finalmente, el terapeuta se acaba convirtiendo en la figura que ha diseñado un plan para el cambio en el que el paciente ha creído y que lo ha llevado a cabo.

Durante el camino, el paciente sabe que no estará solo, ya que el psicólogo le acompaña en todo momento y el guía en los momentos que más lo necesita.